La obsolescencia programada no es solo el camino para que la economía crezca, sino también para acabar con el planeta.
Nuestra sociedad está basada en el consumismo, es decir, compramos por comprar y no para satisfacer necesidades, pero no nos hemos dado cuenta que este es un mundo limitado ya que disponemos de recursos que no se pueden renovar, y con nuestra avaricia y deseo incontrolable por tener algo más nuevo y mejor, estamos no solo agotando estos recursos, si no también estamos ocasionando un problema gigantesco de residuos, ya que al acortar la vida de los productos se tienen que producir miles de veces más de las que se harían si los productos tuvieran mayor durabilidad y calidad.
La solución a este problema es muy complicada ya que ninguna industria o empresa va disminuir su producción por que al igual disminuirían sus ingresos, pero podrían tener más conciencia acerca del daño y contaminación que le hacen a nuestro planeta y producir cosas menos contaminantes y por otra parte todos los ciudadanos debemos optar por una vida más ahorrativa y consciente, para así alargar la vida del planeta, sus recursos y nuestra existencia.